SMILE: CUANDO LAS METÁFORAS FALLAN.
Smile es una película de terror con una premisa similar a “It Follows” una entidad sobrenatural de naturaleza parasítica que salta de víctima a víctima, como una maldición inescapable, excepto que no es una maldición ni un parásito sobrenatural, no.
Spoilers de Smile y The Babadook.
Smile aparte de ser una película de horror, es una especie de metáfora, trauma y enfermedades mentales son lo que acecha a nuestra protagonista. No es la primera vez ni será la última que el horror toca temas así, “The Babadook” lo hizo con la depresión, el duelo y la maternidad. Smile no es Babadook, es una gran película, y aun así viene un pero… Pero, es el final lo que me dejó plasmado. No creo que todas las pelis de miedo deben tener finales felices, pero tampoco creo que el final donde todo está perdido y el horror gana eleva a las pelis solo porque sí. Y en el caso de una metáfora sobre el trauma y trastornos como la depresión o el PTSD, en lugar de elevar se vuelve un uso grotesco de la realidad de algunas personas y deja un mal sabor de boca. El final de Smile es una bofetada para quienes empatizan con la lucha de Rose. Terminando la peli no pude dejar de pensar en esta, no por los sustos, la historia o los personajes, ni siquiera el monstruo. No. Seguía pensando en lo que me quería decir.
El trauma es contagioso y aquellos afectados deben evitarse, ser exorcizados de la sociedad.
Rose es contagiada al ver a alguien suicidarse, uno de sus pacientes, antes de eso ya tenía su propio trauma, ya era vulnerable. Rose contagia a su sobrino cuando le regala un gato mutilado para su cumpleaños, no le pasa el monstruo, pero me imagino que ese niño va para una vida de terapia. Es a su ex, Joel, a quien ella le pasa el monstruo. El esposo de Rose la abandona en el momento en el que ella es incapaz de seguir ocultando su trauma. Él hizo lo correcto, pues sigue vivo. Su ex que la escucha y apoya, aunque al inicio no está convencido de la existencia del monstruo, bueno, al parecer se equivocó, pues es su apoyo, el error que sella su destino. A pesar de sus mejores esfuerzos. Rose sé inmola frente a su ex y le pasa el monstruo del trauma, condenándolo a suicidarse violentamente frente a alguien más.
Smile me dejó pensando que las personas rotas arruinan a aquellos que aman. Que lo mejor que aquellos que no están rotos pueden hacer es ignorarnos, hacernos a un lado, donde no podamos contagiar nuestro trauma. No esperaba, ni quería un final donde Rose vence su trauma y lo destierra con el poder del amor verdadero. Pero su muerte es desoladora. Babadook no tiene un final feliz. La madre y su hijo viven con el monstruo, lo mantienen bajo control, entendemos que algunos días serán peores que otros, que es una experiencia que seguirá con ellos el resto de sus vidas. Me hubiera gustado ver eso de Rose, aprender a vivir con la entidad y mantenerla al margen. Vivir con su trauma manteniendo cercanos a aquellos que la apoyan y la ven. Smile funciona como peli de horror, es como una metáfora que se vuelve cruda e insensible hacia aquellos que viven con este monstruo tan real que son los pensamientos suicidas, la depresión y el trauma. No todas las pelis deben de ser profundas, pero si vas a ir por esa ruta es importante entender de lo que estás hablando.




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