Midnight Mass y Los horrores de la fe

Midnight Mass es una serie de Netflix que medita sobre los horrores cotidianos de la religión a lo largo de 7 episodios.


Usualmente, lo mundano se vuelve un catalizador para los horrores sobrenaturales. Pero esta serie nos presenta lo contrario. Es la llegada de un “ángel” lo que cataliza horrores que destruyen una comunidad en una pequeña isla. Es en este "ángel" que vemos la tesis de MM. Un milagro que el padre Paul trae a su comunidad para compartir el amor de Dios. Un milagro que bebe sangre y le teme al sol. Un milagro cuya sangre se mezcla con el vino de comunión. Lo que el padre ve como un "angel" nosotros llamaríamos vampiro. Un monstruo. Pero el horror no viene del "angel". Viene de los católicos devotos que se sienten validados ante la presencia de lo insólito en su isla. Cuando los milagros comienzan a suceder, el fundamentalismo religioso que se encontraba latente comienza a mostrar sus colmillos. La serie nos muestra a estos devotos canibalizarse, así como canibalizan a cristo en la comunión. La serie no es anticatólica ni antirreligiosa, al contrario, aborda el tema con mucha profundidad, entregándonos monólogos hermosos sobre fe y espiritualidad. Pero no teme mirar con ojos críticos lo que es crecer con la religión. El historiador Robert Osri lo plantea muy bien;

“Debemos reconocer cómo se vive realmente la religión en la vida cotidiana, con sus íntimas crueldades, sus pequeñas y profundas humillaciones, su sadismo y su masoquismo, sus abusos de poder y sus impulsos de destrucción y dominación”

MM se plantea y logra ese cometido dentro de los temas que aborda como una oda a lo monstruoso y milagroso. A lo hermoso y lo horrendo.


Lo sobrenatural cataliza el horror de lo mundano. Lo aterrador no es el monstruo chupa sangre, es la devota Bev Keane y ese amor cristiano que todos conocemos. Ese “no odio al pecador odio al pecado, pero realmente si odio al pecador y por pecador me refiero a ti que eres diferente a mí". Ella usa las escrituras para justificar su crueldad, su odio. Bev es aterradora porque es real y familiar. Su devoción se basa en prejuicios. Prejuicios que no son nada ajenos a las instituciones religiosas. Y este odio y prejuicio no son culpa del "angel", son problemas que siempre estuvieron ahí, son susurros a gritos. No es una coincidencia que los personajes principales son Riley Flynn quien fue monaguillo y ahora es un alcohólico en recuperación, Erin Greene una víctima de abuso doméstico y futura madre soltera, Sarah Gunning una doctora lesbiana y el Sheriff Hassan que es musulmán. MM es una historia bastante universal para aquellos que hemos crecido en ambientes mayoritariamente catolicos. Y es una historia sumamente íntima para su creador, Mike Flannagan. El hombre que nos trajo Hill house y Bly Manor. Para él,

“el terror nos brinda la oportunidad de mirarnos realmente a nosotros mismos y las cosas que nos asustan, que nos perturban, como sociedad e individuos”.

La semilla que se volvería MM empieza en la infancia de Flanagan y una experiencia que tuvo después de 12 años como monaguillo en una iglesia católica cuando leyó la biblia por primera vez y se sorprendió de lo poco que conocía su propia fe. Esta serie se dedica a explorar cómo las personas se relacionan entre ellas y con ellos mismos, con su fe y espiritualidad. Para Flanagan existe esta fascinación

“por cómo nuestras creencias dan forma a como nos tratamos unos a otros, muchos de nosotros nos comportamos basados en la creencia de que Dios está de nuestro lado y que a Dios no le gustan las mismas personas que a nosotros”.


Si tienes trauma religioso no te la puedes perder. Vampiros y catolicismo son una combinación tan perfecta como sangre y hostias de comunión.

Comentarios

Entradas populares

Palomeando Ando